Este año me puse a hacer experimentos a ver si conseguía hacer un bizcocho de chocolate que subiese, estuviese bueno y no llevara ni gluten, ni lactosa, ni huevo, ni azúcar …, es decir, apto para celíacos, veganos y amantes de los dulces sin azúcar. Hay personas que dirán que eso no es un bizcocho ni un nada, pero os prometo que está bueno porque en un cumpleaños ¡todo el mundo comió encantado y pidiéndome la receta! Deseo que os guste y que os salga tan bueno como el mío.
Ingredientes:
- 120 gramos de harina de arroz
- 80 gramos de harina de maíz
- 400 ml de leche de coco y/o arroz
- 20 ml de aceite de oliva
- 500 ml de pasta de dátil
- un sobre de levadura de pastelería
- 1 cucharadita de bicarbonato
- Canela en polvo
- Tableta de chocolate hecha trocitos (en mi caso cogí una de 98% de cacao)
- 2 cucharadas colmadas de cacao puro (o al gusto del consumidor, ¡pero hay que tener en cuenta que es amargo!)
Yo lo hice con un procesador de alimentos, te dejo a tu criterio el cómo mezclarlo todo.
Encendemos el horno a 180ºC (356º Fahrenheit) para que vaya calentándose mientras que vamos mezclando y preparando la masa.
Colocamos en el vaso los ingredientes secos: harinas, levadura, bicarbonato y canela. Mezclamos todo durante 20 segundos una velocidad media y reservamos.
Ahora es un buen momento para echar la tableta de chocolate troceada y triturarla en trocitos del tamaño que te gusten. Reservamos.
A continuación, colocamos en el vaso la leche vegetal, el aceite y la pasta de dátil y batimos 4 minutos a velocidad media. Añadimos los ingredientes secos que tenemos reservados y batimos un minuto a velocidad media.
Cuando se vea la mezcla bien hecha, ya puedes echarle el cacao puro y añadir los trocitos de chocolate que teníamos reservados.
Ya tenemos la masa y ya echamos en el recipiente que hayas elegido.
Colocamos el molde en el horno a una temperatura de 180º Centígrados (356º Fahrenheit) con función de horno, sin grill. Yo lo puse con la función de ventilador.
Lo revisaremos a los 35-45 minutos pinchando con un palillo de madera y si sale bastante seco, podemos dejarlo ya apagado y con la puerta del horno cerrada para que se acabe de hacer con el calor que mantiene el horno. En caso de que salga demasiado húmedo el palillo, lo dejaremos 10 minutos más e iremos revisando.
¡y he aquí un bizcocho riquísimo dispuesto a ser comido! ¡Espero que lo disfrutéis!

