¿Qué es la mielinización?
De la mielinización al aprendizaje

Hace unos años, cuando fui por primera vez a un seminario de la pedagogía Montessori, la chica que exponía habló de la mielinización. Era la primera vez que oía esa palabra, quedando sorprendida por lo que nos explicaba y confusa, porque se entreveía que había un concepto mucho más complicado detrás de lo que nos transmitía. Muy interesante todo, pero yo tardé unos años en poder pronunciar la palabra bien cada vez que quería decirla jajaja (se nota que yo no era de ciencias … jajaja).

El caso es que ella nos hablaba de como la doctora Montessori relacionó el aprendizaje con la mielinización, y nos decía como a la vez que se mieliniza el cuerpo humano, se van desarrollando las capacidades de los bebés y van avanzando en sus destrezas y sus habilidades. La Dra. Montessori siempre hizo hincapié en la importancia del movimiento en el desarrollo del niño o niña, ya que el movimiento genera un desarrollo motor y cognitivo simultáneo, y además este desarrollo está íntimamente relacionado con cómo va progresando la mielinización en el sistema nervioso.

La ponente nos explicaba que era una “capita” que iba recubriendo las neuronas desde la cabeza hacia los pies y, desde el centro del cuerpo hacía las extremidades, haciendo que las neuronas transmitiesen la información mejor y más deprisa… pero qué era esa “capita”?

Qué se dice sobre este tema

De acuerdo a mi profesora favorita de psicobiología Maria Jesús Sánchez, y con un vocabulario de andar por casa, la mielina es una capa (en realidad son varias capas) de proteínas que cubren las neuronas (sus axones, para ser exactos, es decir, si consideramos que la neurona tiene una cabeza y una extremidad, la parte de la extremidad sería la que se mieliniza). Esta envoltura mejora la conducción nerviosa y hace que esas neuronas se vean blancas, por eso, aquello de “la sustancia blanca” en nuestro cerebro.

La mielina es un proceso dependiente de la experiencia, desencadenándose con la actividad neural. Es decir, al haber actividad neural, se expresa un gen que interviene en la fabricación de una molécula de adhesión necesaria para que la mielina se adhiera al axón. Dicho con otras palabras, cuando se ejercita y desarrolla una actividad concreta, los circuitos que intervienen en esa actividad están más mielinizados. Además, este efecto mielinizante es mayor si la habilidad se aprende en periodos tempranos de desarrollo. En ambientes empobrecidos de actividades o experiencias, disminuye la mielinización, de forma que el cuerpo calloso en el encéfalo llega a ser un 17% menor que en ambiente enriquecidos.

Como dato curioso, encontramos que la mielinización comienza mientras estamos en la barriguita de nuestra mamá y llega hasta los 30-50 años. Esta llega hasta estas edades porque la mielina en los hemisferios cerebrales limita los cambios que pueden y deben realizarse en los axones, es decir, a la vez que aumenta la velocidad de conducción, perjudica la formación de conexiones porque produce una especie de escudo que da rigidez a los circuitos neurales.

Os dejo por aquí un par de enlaces para si os apetece seguir ahondando en vuestros conocimientos sobre la mielinización y la repercusión en el aprendizaje.

https://psicologiaymente.com/neurociencias/mielina

https://cienciaes.com/ciertaciencia/2014/12/27/mielina-y-aprendizaje/

De acuerdo a mi experiencia

No es que yo haya visto como se recubre de mielina las neuronas de mi hija ni las mías, … jaja, pero os hablaré de cómo he vivido la capacidad de movimiento y aprendizaje en mi hija de acuerdo al avance de esta mielinización.

La mielinización afecta directamente a la capacidad de movimiento y desarrollo sensorio-cognitivo del ser humano, que a su vez, van ligados íntimamente con el desarrollo socioafectivo, su lenguaje, su aprendizaje… y en definitiva, su desarrollo como persona. Esto vuelve a constatar que somos un todo holístico y no trocitos, ¿verdad? 😊

No podemos separar el desarrollo del movimiento de un bebé que precisamente se moverá para explorar cosas nuevas, cosas que le llamen la atención, cosas que le darán algún tipo de estímulo sensorial y algún tipo de conocimiento. O de otra forma, lo que está despertando en él o ella un estímulo sensorial, hará que se mueva, ¿no os parece? Y de ese descubrimiento, se conforma su conocimiento y su experiencia.

Pues bien, no obtendríamos un movimiento ágil, ni tendríamos un buen funcionamiento sensorial ni tendríamos la capacidad cognitiva debidamente activos si no fuera por esta mielina que nos recubre nuestras neuronas y hacen que funcionen más eficiente y eficazmente.

Poco a poco, la mielinización se comienza en el vientre de la mami, porque simplemente somos seres humanos y funcionamos así. Esta mielinización va generando nuestro desarrollo funcional, pero “lo bueno” viene cuando salimos al exterior y empezamos a recibir estímulos externos. Empezamos por los abrazos de mamá y papá, sus voces, sus facciones, … y seguimos con las demás personas que nos rodean, diferentes luces, objetos que se mueven, diversos sonidos, diferentes texturas, el mundo de los sabores, el gran descubrimiento del cuerpo, … ¡cuántas cosas nuevas para descubrir desde el asombro!

Este maravilloso y simple mundo que rodea al bebé es para él su nuevo y extraordinario mundo, y esto lo motiva internamente para desarrollarse y descubrirlo. La mielinización del cuerpo va paso a paso, bajando desde la cabeza, por lo que las primeras respuestas a ese fantástico mundo que lo rodea están en la cabeza. Probar con los ojos, con esa visión que se va agudizando a lo largo de los días, probar con la nariz esa mezcla de olores nuevos e intensos que nos llegan, esa boca que se abre y cierra, ¡y esa lengua que habrá que aprender a controlar! Son tantas cosas…

Poco a poco la mielinización irá descendiendo, irá haciendo que descubra sus brazos, sus manos, sus dedos, sus piernas, sus pies, sus deditos de los pies… y cada movimiento, cada gran descubrimiento, irá generando conocimiento, aprendizaje. De ahí la importancia de dejar a los bebés en libre movimiento, porque en una “amaquita” el margen de moverse no es mucho, ¿no os parece?

Además, a la vez que se desarrolla el cuerpo y sigue recibiendo estímulos, mieliniza más las zonas que estén relacionadas con ese aprendizaje y ese interés que está floreciendo.

No sé si logro transmitir cómo de unido va todo, como está todo totalmente interconectado y “bien estudiado por la naturaleza”, y cómo por tanto, nuestro desarrollo físico está estrechamente relacionado con nuestro desarrollo interno, nuestros sentidos, nuestra inteligencia, nuestras relaciones, … no sé si logro transmitir la revelación que significó para mí entender la importancia de la mielinización en cómo se ejecuta el desarrollo del ser humano.

Por último, quería preguntaros, … ¿no os parece increíble que la Doctora María Montessori fuera capaz de entrelazar tantísimo conocimiento desde la observación en aquellos años de finales del siglo XIX y principios del XX? A mí me parece admirable….

Compartir con: