Poco antes de quedarme embarazada de mi hija, me pusieron una dieta “demoníaca” que me eliminaba los cereales temporalmente de los alimentos que podía comer. Para mi sorpresa, 6 meses más tarde, me quedé embarazada con 37 años, cuando había querido tener hijos desde los 29 años más o menos.
La nutricionista, me dio instrucciones de reintroducir los cereales al enterarse de mi embarazo, y para mi sorpresa, comenzaron a darme dolores por la parte frontal de la cabeza.
Cuando mi hija era bebé, y yo comía un trocito de pan en el desayuno, se transformaba en cólicos en aquella pobre niña en mitad de la noche. Más adelante, intentando introducirle el gluten en su dieta una vez había cumplido los 6 meses, la reacción era tremenda: cólicos, estreñimiento, dolores tan fuertes que le daban desmayos…
Qué se dice sobre este tema
De acuerdo al equipo de Celicidad (www.celicidad.net), necesitamos diferenciar celiaquía, sensibilidad al gluten y alergia al trigo para poder aclarar términos.
- Celiaquía: “Enfermedad autoinmune, sistémica y crónica producida por el consumo de gluten, que se da en individuos predispuestos genéticamente”, de acuerdo al Protocolo de Diagnóstico Precoz de la Celiaquía. Afecta al 1%-2% de la población.
- Sensibilidad al gluten/trigo no celíaca (SGTNC): “Enfermedad con los síntomas digestivos y/o extradigestivos característicos de la enfermedad celíaca sin ser celíaco ni alérgico al gluten/trigo. El paciente mejora con dieta sin gluten y empeora cuando consume estos alimentos con gluten”, de acuerdo a la definición que nos brinda la Asociación de Celíacos y Sensibles al Gluten. Esta sensibilidad atañe al 0,6% – 13% de la población dependiendo del país en el que se estudie, ya que aún no hay unos biomarcadores bien definidos para hacer un diagnóstico certero.
- Alergia al trigo: “Reacción inmediata del sistema inmunológico a las proteínas del trigo, produciendo reacciones en la piel, sistema digestivo, sistema respiratorio y sistema cardiovascular”, de acuerdo a Intermountain Primary Children´s Hospital. La alergia al trigo influye en torno al 3% de la población.
Por tanto, resumiendo un poco:
- la celiaquía es una enfermedad digestiva autoinmune,
- la sensibilidad al gluten/trigo no celíaca está bajo estudio para poder definir mejor la enfermedad pero se tiene claro que comer gluten genera problemas de salud en estas personas, y
- la alergia al trigo es una reacción sólo a la proteína del trigo.
Visto esto, toca aclarar dónde encontramos el gluten: El gluten se encuentra en el trigo, el centeno, la cebada, la espelta y la avena no certificada que ha sido plantada en campos que han tenido plantado anteriormente trigo.
La celiaquía y la sensibilidad al gluten/trigo no celíaca, ambas, tienen que eliminar el gluten de su dieta, teniendo que vigilar también la contaminación cruzada, que puede ser por ejemplo:
- que alguien que tiene las manos llenas de gluten toque la comida/plato/cosas de la persona afectada y ésta última acabe contaminándose de gluten
- que alguien pase un trozo de pan/pizza/dulce con gluten por encima de la comida de la persona con problemas
- que alguien que cocina normalmente con gluten meta la mano normalmente en el salero para echar sal a su comida y cuando esté cocinando sin gluten use el mismo bote de sal para sazonar la comida sin gluten.
Entre los distintos síntomas que pueden aparecer en personas con problemas con el gluten encontramos la ansiedad, entumecimiento, síntomas de fibromialgia, dermatitis, cefaleas, problemas de tiroides … Sorprendente, ¿eh? Hay síntomas que jamás nadie pensaría que podrían venir derivados de consumir gluten.
Os comparto aquí un par de links para que indaguéis más profundamente sobre este interesante tema que puede afectar a cualquiera, ya que hay entre un 80-85% de celíacos no diagnosticados en España, no digamos si sumáramos también los sensibles al gluten no celíacos.
https://celicidad.net/intolerancia-al-gluten/
De acuerdo a mi experiencia
Cuando se escucha esta palabra por primera vez, es normal que cree confusión, aunque hoy día es más normal tener a alguien cercano que sufra problemas con el gluten.
En realidad, a mí nunca me salió la analítica de los anticuerpos positiva, o nunca me hicieron una biopsia (porque pasaban de mí), pero sí que me salió positiva la analítica de la genética y cumplo con los síntomas digestivos y muchos extradigestivos. Además, jamás me encontré con tanta salud como después de 4-5 meses sin comer gluten, que además, fue cuando me quedé embarazada (6 meses después de dejar el gluten).
Por otro lado, mi hija jamás ha tolerado el gluten ni para conseguir hacerle ni una analítica. Para poder hacerle la prueba de los anticuerpos a sus 18 meses era necesario comer al menos como un bocadillito de pan al día durante un mes y pico. En el hospital nos llevaron a introducirle el gluten por tres veces para intentar hacerle las pruebas de la celiaquía a la niña. Nunca olvidaré la vez que después de tres días comiéndose un macarrón con gluten cada día llegó al hospital y se le desmayó a la doctora en sus brazos.
Como habréis visto en los ejemplos del aparatado anterior, es muy fácil contaminar la comida a una persona que no puede comer gluten. He puesto esos ejemplos tan simples y claros para que quede claro lo difícil que puede resultar la vida a un celíaco en un ambiente donde tiene que compartir el espacio con personas que consumen gluten.
Es por ello que en los hogares donde se encuentra una persona con celiaquía es normal que no se coma gluten, es decir, se elimina el gluten en ese hogar, y se pide a los invitados que no lleven gluten cuando vayan a comer a su casa.
El tema es que la harina es muy fina y no se ve, y los que no tienen ningún problema no se dan cuenta de la repercusión que tiene no cuidar la contaminación cruzada cuando alguien con celiaquía tiene que compartir el mismo espacio.
Conozco casos muy claros de los efectos que puede llegar a tener el gluten en celíacos:
- niña con 3 años cuyos compañeros hacen en el colegio un collar de macarrones con gluten. Ella no lo hizo, pero las mesas no se limpiaron, o las manos de esos niños y niñas que hicieron el collar no fueron lavadas. Efecto: niña enferma por dos días con diarrea y dolores abdominales. En otros momentos donde haya mayor contaminación, se añaden reacciones fuertes en la piel y mayor número de días de malestar.
- niña de 6 años que come sin gluten en un restaurante y por contaminación cruzada se tira una semana vomitando hasta perder 2 kilos de peso.
- Persona adulta que al tocar el gluten le dan brotes de eccemas, imaginaos lo que puede producirle si se lo come.
A veces no es nada fácil diagnosticar la celiaquía, llegando por ejemplo, a no salir positiva ninguna prueba, pero al realizar la biopsia, encontrar que la mucosa intestinal estaba deteriorada. Por tanto, por favor, no dejéis que os descarten la celiaquía con solo la primera prueba si realmente cumplís con los síntomas y sabéis que el gluten os está haciendo daño. De hecho, a veces las personas se vuelven celíacas a mitad de sus vidas, y en torno a los 40 años se encuentran muy enfermos sin saber por qué y empieza un largo camino para conseguir saber qué es lo que sucede ante de descubrir el verdadero problema porque se descarta la celiaquía antes de lo que se debe.
Para finalizar, solamente me gustaría concienciar a la población que no tiene problemas con el gluten o no lo saben, ya que son muchos los que ni siquiera saben que tienen ese mismo problema.
Como se puede deducir de acuerdo a los ejemplos de contaminación cruzada que habéis leído, las personas celíacas nunca pueden estar tranquilos, es un sinvivir. Veinte ojos son pocos para seguir el rastro de las personas que comen gluten y que vienen a darte la mano o los dos besos con unos restos de harina en su piel, los niños que están en el parque comiendo su bocadillo y van con sus manos impregnadas en harina de trigo por el parque, los desayunos del cole en los que se preparan una mesa con gluten y otra sin gluten pero no se trabaja la concienciación de los compañeros y acaban tocando las dos mesas sin control contaminando de gluten toda la mesa de sin gluten, la fiesta de cumpleaños en la que hay una persona que sirve la comida con gluten y seguidamente reparte las servilletas a todos (incluidos celiacos) sin haberse lavado las manos, …. Son tantos focos que vigilar, que la persona celíaca puede llegar a sentirse intranquila, apartada, malentendida, rechazada, … incluso no queriendo relacionarse socialmente por tal de mantener su bienestar físico.
Por tanto, pido un poco de comprensión y solidaridad hacia aquellas personas que pueden sufrir en su día a día mucho más de lo que se puede llegar a pensar, y más hacia aquellos niños y niñas que se sienten diferentes e incomprendidos por unos compañeros a los que nadie les ha explicado el verdadero problema de sus actos, pudiendo llegar a generar el aislamiento del niño o niña celíaco que prefiere jugar sólo antes que enfermarse.


