Por qué llamarse “Un trocito de Eva”

El nombre de esta página está inspirado en que yo creo que cuando vivimos y compartimos con otras personas nuestro tiempo, si prestamos atención a lo que nos rodea, siempre acabamos con algo nuevo que nos inspira esa otra persona. Me cojo un trocito de María, otro trocito de Fernando, otro trocito de Javier, otro trocito de Marta,… y así nos vamos formando. Nuestras experiencias siempre están marcadas por un sinfín de hechos y acontecimientos que nos suceden; somos una unión de hechos, sentimientos, emociones,… que se volverán a generar cuando nos veamos en una situación similar. E igualmente, los “trocitos” que nos vamos llevando y con los que nos vamos llenando de los demás, nos influyen para darnos cuenta de distintas cosas que de otra forma, no habríamos visto desde ese punto de vista.

Siempre me ha gustado escuchar las experiencias de los demás, sus consejos y sus vivencias, porque siempre he considerado que lo que le haya sucedido a los demás, de alguna forma puede sucederme a mí y ayudarme a sobrellevar las distintas circunstancias gracias a su aprendizaje.

Por eso estoy hoy aquí, para hablaros de mi experiencia, mi aprendizaje, e intentar que os ayude a vosotros sin que tengáis que sufrir un largo camino antes de daros cuenta de que podíais haber solucionado algún contratiempo si hubieseis leído o escuchado antes lo que vengo a deciros.

Os hablaré de mi experiencia con la medicina convencional y alternativa, de la importancia de una buena alimentación, de yoga, de nuestra evolución desde que somos niños hasta adultos y como nos afectan las vivencias y desarrollo desde pequeños, de conocer/escuchar nuestro cuerpo y respetarlo, de educación y sus consecuencias, de aceites esenciales… es decir, de muuuuchas cosas!

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